
Más de 25.000 personas desafiaron ayer a la lluvia y al frío para disfrutar de más de siete horas de música en el festival Valladolid Latino, en el centro-norte de España, que reunió a intérpretes en español de América, Italia y España.
Alejandro Fernández, una de las estrellas de esta tercera edición del festival, invitó al público que casi llenaba el estadio a “alegrarse, de que dejó de llover”, para bailar al ritmo de sus mariachis. Fernández, de cuero negro y camisa roja, no dejó de repartir besos al público femenino y a los compatriotas que ondeaban en su honor banderas de México.