
Los británicos Maurice y Robin Gibb, hermanos mellizos e integrantes del trío Bee Gees junto a Barry, su hermano mayor, quienes fueron unos de los representantes más destacados de la música disco en la década de los 70, nacieron hace 60 años y su legado musical se mantiene vigente.
El filme “Fiebre del sábado por la noche”, cuyo protagonista John Travolta bailó temas de la agrupación, que después de convirtieron en verdaderos éxitos, ahora es llevado al teatro con todos los elementos utilizados en la película que se estrenó en 1976.
El musical, original de Nik Cohn y adaptado por Nan Knigthon, estará en Valencia, España, donde permanecerá hasta el 10 de enero.
Maurice y Robin Gibb nacieron el 22 de diciembre de 1949 en la Isla de Man (Canal de La Mancha), en Reino Unido, pero se trasladaron poco después a Manchester y tres años después la familia emigró a Australia, donde participó en “shows” radiales para darse a conocer como los Brothers Gibb, que se abrevió como BG (en inglés Bee Gee).
En 2003, Maurice falleció a los 53 años en un hospital de Miami. En tanto, Robin continúa en solitario con una nueva producción discográfica denominada “Magnet”, una mezcla entre pop y electrónico con un mix de R&B, que incluye 10 temas que presentó en octubre de 2004.
Los hermanos Gibb cantaban muy bien desde pequeños y siempre estaban juntos, además eran alentados por sus padres, también músicos e incluso dormían los tres (Robin, Maurice y Barry) en una misma cama, debido a la precariedad económica de la familia.
El trío de los hermanos Gibb debutó en 1955 como los Blue Cats, con la interpretación de versiones de Tommy Steele y Lonnie Donegan, en el Club Manchester, donde su padre Hugh, dirigía la Hughie Gibb Orchestra. Su madre, Bárbara, era cantante.
Escribían sus canciones y las instrumentaban. Tanto Barry como Maurice se convirtieron en músicos polivalentes, capaces de tocar varios instrumentos, pero también este último se encargaba de dar vida a los arreglos y de construir armonías vocales espectaculares. Robin brillaba como cantante y compositor.
En Australia, su primer álbum “Spicks and specks” fue tan popular que les valió el pasaporte de la fama para regresar al Reino Unido, donde el productor de The Beatles, Robert Stigwood, los llamó y firmaron un contrato en 1967.
Grabaron “New York mining disaster” (1941) que estuvo en el “top 20″ de Estados Unidos y el Top 20 en el Reino Unido. A éste le siguieron varios éxitos, entre ellos “Massachusetts”, su primer número uno. En medio del éxito de The Beatles y los Rolling Stones, los Bee Gees se hicieron sentir.
Con el triunfo llegaron las peleas entre los hermanos, situación que empeoró con el alcoholismo de Maurice, mal que había logrado superar en sus últimos años.
A finales de 1969, los hermanos se separaron por “envidia, rivalidad”, pero pronto regresaron “por amor a cada uno”, según dijeron en una entrevista que les hizo CNN en 2001.