Aunque es algo apresurado hablar de los álbumes más importantes del presente año, me parece que en estos ocho primeros meses han aparecido discos lo bastante buenos como para hablar de ellos y -por qué no- recomendarlos.
Y es que vía correo me han llegado algunos mensajes con trabajos discográficos recientes que ustedes sugieren destacar. También me externan sus ansias por el próximo regreso en estudio de varias bandas que desde hace tiempo no grababan, como por ejemplo Manu Chao y Café Tacuba.

A continuación les propongo mi lista, invitándolos a que también posteen sus propias reseñas y por supuesto otras propuestas de discos, para lograr así mejor objetividad y una sabrosa retroalimentación…

Interpol - Our Love to Admire

Estoy de acuerdo, suenan a Joy Division en todo: la oscuridad, el bajeo, la voz gruesa y como con eco de Paul Banks que años atrás engolaba Ian Curtis, en fin. Pero qué diablos, se escucha muy bien. La novedad es que a ese post-punk al que nos tenían acostumbrados le sumaron órganos, metales y demás instrumentos que le dan un toque más gótico a sus canciones. Por ejemplo, la inicial Pioneer to the Falls bien podría servir de fondo en cualquier película de Tim Burton. Mi favorita es Rest My Chemistry: grandes guitarras y mucha energía. ¿La funda? igual de elegante que Turn on the Bright Lights y Antics. Los fans quedarán satisfechos.

Klaxons - Myths of the Near Future

Banda de Londres, que lo mismo te hace rasgar la guitarra imaginaria que mover la cabeza y los pies. La crítica se hace bolas para etiquetarlos: que si rave-ácido, que si punk-funk, que si psicodélico-progresivo. A mi me suenan a The Rapture, pero mucho más pesados. El ritmo es veloz, mientras que los gritos de Jamie Reynolds y James Righton son melódicos y desquiciados a la vez. Si te gusta la música electrónica quedarás encantado, aunque dudo suceda lo mismo si te consideras un purista amante de las guitarras básicas y sin adornos. No representan la revolución que el mundo de la música esperaba, pero la verdad son bastantes divertidos.

Paul McCartney - Memory Almost Full

Luego de su divorcio y todo el morbo que alrededor de este tuvo que sufrir, el ex Beatle por fin lanzó a principios de este año su álbum número 21 como solista. Por cierto que el disco fue grabado por Hear Music, el sello discográfico de Starbucks. Musicalmente el plato se disfruta mucho, incluso las canciones son frescas, tomando en cuenta que el músico alcanza ya los 65 años de edad. Se trata de una retrospectiva de su niñez y su juventud, obra conceptual llena de sus propios recuerdos, pero que de ninguna manera resulta sosa o aburrida. Me atrevo a decir que Dance Tonight es una canción que no dista mucho de sus grandes clásicos pop. Mis respetos.

Smashing Pumpkins – Zeitgeist

Tal vez por la expectativa que me generó el regreso, el nuevo disco de Billy Corgan -sin la alineación completa de las “calabazas aplastadas”- me resultó muy atractivo: ahí están las guitarras distorsionadas y las letras románticas típicas del grupo. De hecho, el sencillo Tarantula tiene mucho resabio a los años noventa. Sin embargo, las críticas que me han tocado leer en medios especializados no son de lo más halagüeñas que digamos. Y es que para ser sinceros no hay mucha evolución, así que tal vez el disco lo lleguen a disfrutar más por la nostalgia que por la propuesta. Ustedes tienen la mejor opinión.

The White Stripes - Icky Thump

Ignoro qué extraña magia tiene esta banda, pero a diferencia de sus contemporáneos (que al segundo o tercer disco se les acaba el encanto) Jack y Meg gozan de esa capacidad de seguir sonando vigentes, con un rock simple que no se engolosina con efectos de sonido o sobreproducciones. De repente escucharás riffs tipo Led Zeppelin y Black Sabbath, pero con trompetas, gaitas y órganos de fondo, eso sí, sin el acompañamiento del bajo, tal como acostumbra el dueto. Es una fortuna que The Raconteurs sólo haya sido un experimento pasajero de White, pues la coqueta forma en que su hermana (¿en verdad lo es?) toca la batería, en verdad que se extrañaba.

Por cierto, los discos compactos de San Pascualito Rey y Jarvis Cocker (ex vocal de Pulp) me parece tampoco tienen desperdicio, aunque para ser sincero no los he escuchado completos. Si alguien ya lo hizo, pues bienvenidos sus puntos de vista…

Rubén Castro - El Universal