Napster se perfíla a las grandes ligas
Pongan atención al siguiente cuento de hadas del entretenimiento tecnológico: había una vez un joven programador aficionado a la música de nombre Shawn Fanning. A sus 18 años, mientras atendía la Universidad de Northwestern, y frustrado por no poder acceder de una manera simple y efectiva a los MP3 de sus compañeros, Fanning decidió escribir un servicio peer-to-peer que resolviera sus problemas para aumentar su biblioteca musical. La llamó Napster (como lo apodaban a él) y desde 1998 y hasta 2001, fue la delicia y el encanto de todos los chicos (como él) aficionados a la música y el Internet.
Aquello fue una verdadera revolución hippie, donde todos compartían la música sin barreras, algo así como la antigua grabación del deck A al deck B de tu tocacintas para pasarle un álbum a un amigo, pero ahora todo era vía Internet y de manera inmediata. La ilusión fue rota cuando las grandes disqueras se dieron cuenta del poder de Napster, y acusaron a Fanning (y a los usuarios) de infringir leyes de copyright. Entró un ejército de abogados y obligó a Napster a cerrar sus puertas. Fanning vendió su propiedad a Roxio (que en 2003 cambiaría su nombre a Napster, Inc.) y se dedicó a otros asuntos. Y colorín, colorado.
Un segundo: aquí no termina la historia. Luego de cinco años de batallar con ofrecimientos como música por suscripción, bajo demanda y servicios móviles, así como mirar a otras compañías llevarse el pastel del mercado de la música digital, el 19 de mayo Napster anunció que finalmente incursionaría en el disputado negocio de las descargas de MP3, terreno dominado actualmente por iTunes Music Store y Amazon MP3 Downloads. Con este movimiento, Napster se las arregló para ofrecer seis millones de archivos descargables (contra 5.4 millones de Amazon y “más de seis millones de canciones” con los que cuenta iTunes).
Desde hace un tiempo, Napster se disputa el no tan emocionante mercado de música por suscripción con Rhapsody, de Real-Networks, y Zune Pass, de Microsoft.
Su reciente movimiento de ingresar en las descargas de MP3 vino acompañado de la muy sabia decisión de incluir entre los reproductores que pueden tocar tracks de Napster, a la línea de iPod y el iPhone de Apple.
La otra buena elección fue dejar fuera la tecnología de canciones protegidas, DRM (Digital Rights Management).
“Los fans de la música han hablado y es claro que necesitan la conveniencia, facilidad de uso e interoperabilidad del formato MP3 sin DRM”, dijo el CEO de Napster, Chris Gorog. La parte más interesante es ‘interoperabilidad’: con un incremento en las opciones de hardware para tocar MP3 -de consolas de videojuegos y autoestéreos, a modulares estacionarios y reproductores de DVD-, cada vez es más ilógico limitarle al consumidor el número de aparatos en donde puede escuchar su música. Esta apuesta de Napster llega en un momento clave para la compañía, que lleva cuatro trimestres consecutivos en números negros -nada mal para una empresa tristemente asociada con el mercado gris de la música y que su único activo real era una marca en la mente de los melómanos. Pero las acciones de Napster no están subiendo.
De hecho, reportan un declive sostenido durante los últimos seis meses. El problema es que, aun manteniéndose sin pérdidas, en sus últimos trimestres no han reportado más ingresos netos que en el año anterior. Muchos usuarios se perdieron los años peer-to-peer de Napster, y para ellos la marca no significa nada. Enfrentar a un trabuco como iTunes Music Store -aun cuando 4 de sus 6 millones de canciones poseen DRM-, que domina 70% del mercado no suena nada fácil. Pero el número dos en descargas digitales, Amazon.com, es más agresivo.
La tienda recientemente inició un par de promociones con descuentos brutales, ‘Friday Fine -que ofrece cinco discos de catálogo, completos, por cinco dólares- y ‘Daily Deals’ -que pone a la venta discos populares, como el Hurd Candy de Madonna, a 3.99 dólares-. Y han prometido lanzar más tiendas internacionales en ef segundo semestre de 2008. Todo esto es comprensible si tenemos en cuenta que Amazon es una empresa que en 2007 ingresó, antes de impuestos, 14,800 millones de dólares. Napster, 111 millones. Pero Napster está haciendo lo correcto.
En Estados Unidos, la venta de discos compactos convencionales bajó 18% en 2007 con relación al año anterior. Más pronto que tarde las descargas de MP3 harán de los discos compactos un recuerdo. Cuando el momento llegue, (los iPods estarán llenos con música de Napster? Suena difícil, pero sólo el tiempo dirá si al gato de Napster le quedan más de nueve vidas.
Ruy Xoconostle W.
PC Magazine
Random Posts
Deje un comentario
Comentarios recientes
- Carlos Rodríguez Bravo en Paul Potts en deuda con Pavarotti
- Alexander en Vicente Fernandez lanza nuevo disco
- Pame en La música de los Jonas Brothers, “es una basura” afirma Oasis
- amortotalargentina en Cristian Castro presenta nuevo disco
- JHON LENNON (DESDE LA TUMBA) en La música de los Jonas Brothers, “es una basura” afirma Oasis
Blogroll
Archivos
- septiembre 2010
- agosto 2010
- julio 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- julio 2009
- junio 2009
- mayo 2009
- abril 2009
- marzo 2009
- febrero 2009
- enero 2009
- diciembre 2008
- noviembre 2008
- octubre 2008
- septiembre 2008
- agosto 2008
- julio 2008
- junio 2008
- mayo 2008
- abril 2008
- marzo 2008
- febrero 2008
- enero 2008
- diciembre 2007
- noviembre 2007
- octubre 2007
- septiembre 2007
- agosto 2007
- julio 2007
- junio 2007
- mayo 2007
- abril 2007
- marzo 2007
- febrero 2007
- enero 2007
- diciembre 2006
- noviembre 2006
- octubre 2006
- septiembre 2006
- agosto 2006
- julio 2006

